jueves, 1 de mayo de 2014

ALBERTO ROJAS ENTREVISTA A RAÚL DEL POZO EN JOT DOWN

Raúl del Pozo para Jot Down 0
Nació una noche de Navidad, como Cristo y Ava Gardner. Tiene los tres premios de periodismo más importantes de España (Mariano de Cavia, Francisco Cerecedo y González Ruano) y una perra. También el Premio Primavera de Novela por El reclamo. Puso apodo a un presidente, «Bambi», y a un barrio de Madrid, «Costa Fleming». En periodismo ha hecho casi de todo. Alistado como columnista en la tripulación de El Mundo, defiende la trinchera de Umbral donde a veces se pone el viejo traje de reportero. Y le sigue sentando bien. 


¿Qué has aprendido del periodismo en todos estos años?

El periodismo sigue siendo mi primer amor. Soy un adolescente, un mitómano. Cuando era un chaval iba al Café Colón para ver cómo las moscas subían por los dedos amarillos de César González Ruano y les decía a los chicos de alrededor con los que jugaba a los dados: «Por favor, no montéis bulla que está escribiendo su artículo el maestro».

¿Por qué la de periodista es la mejor profesión del mundo? 

En su libro El escriba, Vázquez Montalbán dijo que el de escritor es el mejor oficio del mundo, igual que lo opina Gabo. Yo también creo que lo es. Para mí lo más importante será lo que aprenda ese día, escriba esa tarde y publique mañana. Hay gente que quiere ser bombero. Yo desde el principio quería ser periodista. Así éramos de gilipollas. Creíamos que el oficio era aún más bonito de lo que es. Primero empezabas a trabajar y luego muchos años después te daban el carné.

martes, 6 de agosto de 2013

RAÚL DEL POZO VUELVE A HABLAR DE BÁRCENAS

El hace de 'mensajero' y repite, bien estructurado, lo que le cuenta su delicada fuente. Raúl del Pozo, que goza desde hace semanas de un privilegiado acceso a una de las pocas personas que habla en la intimidad con Luis Bárcenas, vuelve a la carga. En el programa 'Te vas a enterar', de Cuatro, afirmó este 2 de agosto de 2013 que lo que se ha visto hasta el momento es tan sólo el "prólogo" de las reservas de que dispone el extesorero del PP contra sus antiguos correligionarios.
 Cuando le preguntaron cuál es la verdadera identidad de su confidente, el periodista dio una larga cambiada: "El tercer hombre es una persona muy cercana a Bárcenas". El columnista, que niega ser portavoz del extesorero -"a mí me la suda Bárcenas"-, afirma limitarse a reproducir lo que filtra desde el entorno del ahora inquilino en la prisión de Soto del Real. En ese entorno y él no lo niega, se incluye a Rosalia Iglesias, la esposa de Bárcenas. Confesó haberse entrevistado con Bárcenas mucho antes d equ elo hiciera Pedrojota y reiteró eso de que el director de 'El Mundo' le dio un pisoton. Puntualizó también que su fuente nunca le ha engañado. 
 Y lo que repite Raúl del Pozo es que Bárcenas, que dejó todo diseñado antes de ir a la cárcel, cuenta con algunas grabaciones. No revela el contenido, ni sus protagonistas, aunque corre el rumor de que alguna puede ser incluir a Rajoy y otra de María Dolores de Cospedal. "Estamos en el prólogo de una guerra y el extesorero del PP tiene mucha munición" Tampoco especifica si son conversaciones telefónicas o charlas registradas con micrófono oculto, pero es evidente que -de exitir- re hicieron hace bastantes meses, cuando el protagonista de la historian tuvo la sensación de que podía ir a la cárcel. 
 Sobre su ingreso en prisión, y siempre según la versión de Del Pozo, Bárcenas está convencido de que tras ella se encuentra el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. El periodista también ha indicado que, pese a lo que ahora indica el PP, Bárcenas era mucho más "marianista" que "aznarista". "Bárcenas cree que el presidente se ha suicidado y que está loco", dice Del Pozo, repitiendo lo que Rosalía le transmite sobre el estado y los sentimistos del recluso de Soto del Real tras el debate del jueves. Raúl del Pozo reitera en que Bárcenas guarda recibís "de gente muy importante"

lunes, 8 de abril de 2013

VIDEO DE RAÚL DEL POZO EN EL GRAN DEBATE

Raúl del Pozo escribió esta semana un artículo sobre su encuentro con un 'tercer hombre' titulado 'Bárcenas no quiere ser Torres, o sí'. Su fuente le confirmó datos sobre el caso Bárcenas que podrían hacer temblar el actual Gobierno. "El que más cobraba era Bárcenas porque cobraba en blanco", informaron a Raúl del Pozo. En una entrevista en exclusiva a El Gran Debate, Del Pozo confirma que "hay nombres que estremecerían aún más el país".

sábado, 6 de abril de 2013

Raul del Pozo en El Gran Debate

Ayer, nuestro admirado Raúl del Pozo concedió una entrevista en su casa a Sandra Barneda de El Gran Debate. fue una entrevista de quince minutos en la que Del Pozo explicó que se reunió con "el tercer hombre" viendo un partido de fútbol y con dos tortillas de patatas.
Raúl además se reafirmó en que los papeles son mucho más graves que los publicados por El País. en breve podremos ver el video en este blog.

RAÚL DEL POZO TRENDING TOPPIC EN TWITTER

'Bárcenas no quiere ser Torres, o sí'. La columna así titulada se ha convertido en una de las referencias informativas de este viernes. De las páginas de la edición impresa de El Mundo y de El Mundo en Orbyt saltó a medianoche a las redes sociales. Y su autor, Raúl del Pozo, ha sido durante horas uno de los nombres más mencionados en Twitter, conviviendo en la lista española de TT con un icono musical, Kurt Cobain.
 

viernes, 5 de abril de 2013

RAÚL DEL POZO Y LOS PAPELES DE BÁRCENAS


El periodista Raúl del Pozo escribe este viernes un sorprendente artículo en el diario ‘El Mundo’, que dada su relevancia incluso comienza en la portada del diario, en el que asegura que alguien a quien llama “el tercer hombre” le enseñó el pasado miércoles unos folios con cantidades y nombres que de salir a la luz “harían estremecer al Gobierno y al aparato productivo”.
En su artículo, titulado ‘Barcenas no quiere ser Torres, o sí’, cuenta también que los papeles que publicó ‘El País’ son ciertos y que fue el ex diputado del PP Jorge Trías-Sagnier quien se los entregó al periódico. Además, que según su informador, Bárcenas no quiere ser un traidor como Diego Torres, el ex socio de Urdangarin, aunque está “cabreadísimo” con el Gobierno porque no ha apartado de su caso a los fiscales y policías del Ejecutivo anterior.
Por último, Raúl del Pozo desvela la confesión que le hace ese misterioso “tercer hombre”, un avance de lo que pasará en los próximos días y que promete dar mucho que hablar: “Francisco Correa [el cabecilla de la trama Gürtel] está a punto de largar en tu periódico”, es decir, en ‘El Mundo’.
Por su interés, reproducimos íntegramente el artículo de Raúl del Pozo:
Esta vez no es una garganta, ni un duende, ni un confidente ni un Mark Felt de aparcamiento, sino un tercer hombre, ajeno al territorio de las mentiras, el que me informa sobre Luis Bárcenas en una noche de lluvia y de fútbol. El tercer hombre me muestra unos folios donde el hombre de los papeles ha escrito cantidades y nombres.
Hay, además, correos electrónicos y números de teléfono. Algunas veces le ha avisado Mariano Rajoy: «Ten cuidado, Luis, que nos pueden estar escuchando». Lo que me muestra para que las lea y las toque, sin poder llevármelas, no son los llamados papeles, sino unas hojas donde hay nombres que harían estremecer al Gobierno y al aparato productivo.


Veo una empresa fantasma, tapadera, supuestamente para hacer zanjas, realmente una empresa del PP para el trasvase de donativos y chanchullos.

Observo en las recaudaciones de 1989 talones junto a grandes empresarios de la distribución, del vino, de la construcción, estrellas de radio o directivos de comunicación que han cambiado en estos años de compañía. Al lado de un talón está el nombre del chófer de un presidente, el asesor áulico de un presidente, nombres mayores y menores entre maletines y cheques (hay uno de 9 millones de pesetas). Según el tercer hombre, los sobresueldos se siguieron pagando a los dirigentes del partido cuando llegaron al Gobierno. El que llevaba los sobres no era Bárcenas, sino alguien por encima de él, que regalaba a alguno de los jefes una caja de Montecristo. José María Aznar, sin embargo, no recibió sobresueldos desde que llegó a la presidencia del Gobierno. Los demás, todos.
Me informa en el tercer gol del Real Madrid, el tercer hombre, que Bárcenas no quiere ser el Torres del PP, un felón, un traidor, después de 30 años de lealtad al partido. Ha aguantado durante cuatro años una carga que no le corresponde. Sólo tiene un problema con la Hacienda Pública porque los que decidieron sobre donaciones y sobresueldos fueron los políticos; los gerentes cobraban los donativos con testigos. Por supuesto, Luis conserva algunos «recibí» muy significativos y no hay ninguno de Mariano Rajoy.
Bárcenas cobraba más que todos porque cobraba todo en blanco. Espera que el juicio sea nulo, por vicios de procedimiento, quebrantamiento de formas, porque hay anomalías en el origen de las pruebas. No tiene ningún miedo. Lo más que hay es delito fiscal, entre 2002 y 2003, pero no hay cohecho porque no era senador en los años que se investigan. Ya soporta una medida sustitutiva de prisión: la bola y la cadena, el acoso de la calle. ¿Qué justificación tendrían para encerrarlo? Los papeles originales los tiene en su poder Álvaro Lapuerta, un caballero.
Los papeles son ciertos, están escritos por Luis. Los pasó a El País, Trías. Rosalía, una mujer brava suele decir: «No pongo la mano por mi marido, pongo la cabeza. Si le pasa algo, acabaré con quien tenga que acabar». Fue el matrimonio Bárcenas quien le dio a Mariano Rajoy la dirección del sastre. Luis está cabreadísimo porque el Gobierno no ha sido capaz de apartar del caso a las fiscales y policías del Gobierno anterior. Lo han dejado «colgao» porque Ruz hace lo que le dice la Fiscalía, y además, le ha tomado el pelo Jorge Fernández.
-¿Por qué no larga Correa?- pregunto al tercer hombre
-Está a punto de hacerlo en tu periódico.

lunes, 13 de febrero de 2012

Reforma laboral, de Raúl del Pozo en El Mundo

La metáfora da eternidad al estilo, clarifica lo oscuro, llena el lenguaje abstracto de cosas de la vida. Federico García Lorca escuchó decir a un labrador de Granada: «A los mimbres les gusta estar siempre en la lengua del río» . El mismo Federico llamaba buey de agua al profundo cauce y veía las barbas rojas del Guadalquivir. Fray Luis de León observó cómo el Tajo sacaba pecho. El castellano es un turbión de palabras musicales con las que se juega y se pelea. Eran buenas las metáforas barrocas, surrealistas antes de tiempo, que llamaban a los pájaros cítaras de pluma. Hoy el lenguaje, sobre todo el político, se ha vulgarizado, pero no en plan paladino; incurre en la grosería de llamar al pan y al vino para que aplaudan en los platós o en los mítines o configura un discurso lleno de neologismos y expresiones extranjeras.

En estos días los políticos emplean un lenguaje confuso para intoxicar a la gente ante la inminente reforma laboral, que como muy bien ha profetizado Mariano Rajoy va a costar una huelga general. Se prepara un golpe duro al Estado del Bienestar, a los derechos de los asalariados conseguidos durante siglo y medio, y lo que hay que desear es que las víctimas se abstengan de blasfemar porque, como aconsejó uno de los dirigentes de la izquierda, la blasfemia constituye un legado de la esclavitud.

Como siempre, la lucha final es un combate de metáforas, una barricada de palabras. Vivimos días duros y hay que exigir por lo menos honradez en la retórica. Ni tacos ni mentiras. Llamar flexibilidad laboral a lo que va a ser facilidad de despido, crecimiento negativo a la depresión, no son sino rodeos y circunloquios para oscurecer la realidad, para quitar crueldad a las acciones de Gobierno.

No sé cómo olvidan que todo ese trajín se vuelve en contra de los políticos, como quedó bien demostrado en la etapa de Zapatero. Los parados no son hoy ejército de reserva o carne de cañón, como decían los agitadores antiguos. La ventaja retórica del marxismo se ha estrellado en el muro del fin de la Historia y la lucha de clases suena a pleistoceno porque hoy el enemigo no es el capitalista sino la deuda. La izquierda no ha renovado las metáforas, pero tampoco han inventado un nuevo lenguaje los liberal-conservadores.

Ya veremos lo que dice hoy en el Congreso Fátima Báñez, ministra de Trabajo. Antes de su presentación en la Cámara ha declarado que la reforma laboral contará con el respaldo de todos los ciudadanos. ¿Y cómo lo sabe? El lenguaje que emplea, aunque es andaluza de Huelva, no tiene nada que ver con la lengua y las barbas de los ríos, sino con una jerga tecnocrática repleta de pleonasmos. Habla de «mejorar la empleabilidad de los empleados» cuando lo que llega es una bajada de salarios y un abaratamiento del despido.

martes, 27 de diciembre de 2011

FOTO DEL PINTOR GINÉS LIÉBANA Y SU HIJO CON RAÚL DEL POZO (HACE MUCHOS AÑOS)



¡Cómo nos ha gustado descubrir esta foto de un Raúl del Pozo mucho más jóven al lado de este gran pintor y su hijo!

RAÚL DEL POZO EN LA ATALAYA DE LA COPE



CULTURA. El periodista y escritor Raúl del Pozo se ha subido a La Atalaya con parte de humildad y parte de modestia para hablar de su extensa obra literaria y periodística. Entre todas sus palabras ha sobresalido su último libro “El reclamo”, Premio Primavera 2011.
Aunque “la vanidad es arte de esclerosis” para Raúl del Pozo, “la novela que ha alcanzado cierta maestría es ‘El reclamo’”, según ha afirmado el periodista y escritor en La Atalaya.

Y es cierto que “El reclamo” ha significado mucho en su carrera literaria, no sólo por recibir el Premio Primavera 2011, sino por tan buenas críticas que ha cosechado desde que salió al mercado a principios de año: “Estoy contento por el jurado, los lectores y las ondas que me llegan”.

“Es una novela que como me dijo un amigo ‘tiene exposición, nudo y desenlace’, y en ese sentido sigue las claves de la novela clásica”, ha comentado Del Pozo. Sin embargo, cuenta que en este siglo XXI “toda la lucha de los escritores es la sencillez. Hay que tener la cortesía de la claridad, igual que la radio, es llegar al corazón de la gente y con la mayor claridad posible”.



lunes, 5 de diciembre de 2011

RAÚL DEL POZO LLAMA CABRÓN AL PRÓXIMO MINISTRO DE ECONOMÍA

Raúl del Pozo está molesto con Rajoy. ¿Tan pronto?, dirán. Pues sí, no le debe de coger el teléfono. Sigue "sin decir qué cabrón va poner al frente de Economía para que baje los salarios, decrete el despido libre y eche a cientos de miles de funcionarios a la calle", se lamenta por anticipado. Desde que "salió al balcón como un monarca (...) elude a la prensa". Ya le advierte. "Tiene suerte de que en estos días la oposición es una brújula loca", que si no se iba a enterar. Así que le exige que "deje de hacer espantadas a la prensa" porque "abusar del secretismo" son "secuelas del caciquismo". Es el momento del "despelote", concluye tras la reflexión.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Raúl del Pozo enamorado de su columna de EL MUNDO



Fantástica la entrevista que publican con Raúl en Sin columna. Puedes leerla entera aquí.


-¿Qué es una columna?
-Para mí es una historia de amor diaria. Como en la cópula empleo palabras sublimes y tacos durante las 490 palabras que dura el polvo.
-Sus primeros artículos los escribió en el Diario de Cuenca, pero ahí supongo no llegaría a firmar columnas…
-No, entonces hacía más bien crónicas.
-Publicó su primera columna…
-En Pueblo, a finales de los setenta, con el seudónimo de Falstaf, después de un tiempo como reportero, corresponsal y cronista.
-¿Qué le inspira?
-Los ladridos de los perros cuando pasan gitanos. Los saltos de goma de las urracas. Cuando ya nada me inspira me refugio en el Quijote o en Quevedo.
-Alguna columna que le haya traído problemas…
-Una que escribí sobre el real Madrid y Florentino.Cuidado con Florentino, muerde.
-¿Cómo escribe sus columnas?
-Ante el ordenador, que es como una lengua de fuego.

RAÚL DEL POZO EN AL ROJO VIVO CON WYOMING Y BENJAMÍN PRADO

No te pierdas el programa aquí

lunes, 14 de noviembre de 2011

RAÚL DEL POZO EN QUÉ LEER



El popular periodista conquense, heredero del espacio que antes llenaba Umbral con sus columnas, ha sido el ganador del último Premio Primavera con “El reclamo” (Espasa). Junto al finalista, Alejandro Palomas [cuyo “El alma del mundo” reseñamos en este mismo número], se embarcó en una gira promocional que no fue como las de antaño (la crisis, ya se sabe), pero que sí resultó entrañable y bonachona, con sus momentos para el vinito acompañado de almendras y la innegociable pausa a la hora de la siesta. texto INÉS GARCÍA-ALBI fotos ASÍS G. AYERBE

Raúl del Pozo tiene el culo pelado. El culo pelado de escribir, de entrevistar, de reportajear, de mandar crónicas, de buscar información, de buscarse la vida, de ganarse a la gente. Se ha pateado América cubriendo las insurrecciones y también ha escrito sucesos en El Caso. Y empezó como se empezaba antes, en el diario local, en el de su ciudad, en el diario de Cuenca. Así que tiene mucho a su espalda y eso se nota. Es de la vieja escuela, de aquellos periodistas, según dice él, que se ofendían si les llamaban caballeros. Pero él lo es. Educado, siempre con una palabra amable en la boca, nunca se va de los bares, de los diarios o de las emisoras que visita sin despedirse. De todos. Del jefe y del que abre la puerta. Siempre tiene una palabra amable. Para todos, para el que le reconoce en la calle por sus apariciones en televisión y para el que no. Lo sé porque he sido su sombra en la gira promocional de su libro El reclamo, ganador del Primavera 2011. Bueno, una gira adecuada a los tiempos que corren. Donde antes se recorrían diez ciudades, ahora se patean cuatro. Donde antes se organizaban diez comidas con la prensa, ahora sólo son cuatro o menos. Depende de la ciudad. La gira versión crisis tiene sus puntos positivos y este año no lloraré inconsolable ante la báscula y a mi operación bikini habitual no tendré que sumar los kilos del “Primavera”. Porque estoy segura de que con Raúl hubieran sido muchos. Él es muy disfrutón y, en cuanto dan las doce, ya reclama ese vinito con patatas fritas o unas almendrucas. Sí, claro, puedo no acompañarle y tomar una Coca-Cola como pedía el finalista, Alejandro Palomas, mucho más austero en gustos culinarios que su compañero, pero Raúl es insistente y la fuerza de voluntad, débil.
Las giras pueden complicarse por varias, múltiples razones: que a los periodistas de las diferentes ciudades no les interesen en demasía los autores y sus respectivas novelas –hay ciudades más hueso pero otras, no pienso dar nombres, muy agradecidas–; que los autores sean, por así decirlo, un poco tiquismiquis y se quejen de todo; que sean encantadores pero que entre ellos no congenien; que se pongan celosos porque uno tiene más entrevistas que otro… En fin, puede pasar de todo, pero en esta ocasión, y siento desilusionar a los amantes del cotilleo, no hubo problemas de ningún tipo, si exceptuamos que a Alejandro Palomas le robaron el iPhone y durante su estancia en Valencia estuvo noqueado varias horas odiando a la humanidad hasta que, gracias al buen hacer de Raúl –al que no hay quien lo gane cuando se pone insistente–, pudo volver a conectarse con el mundo a través de un iPhone nuevo y gratuito. Alejandro volvió a sonreír, recobró la fe en la humanidad y se convirtió en fan de Raúl.

El oficio más hermoso
Todo empezó el 7 de abril. Era el día elegido para presentar las dos novelas en sociedad. Nervios de estreno. Por la mañana, entrevistas varias. Raul llegó a las 10, puntual y de buen humor. Chaqueta azul, pantalón gris y corbata. Será su vestuario habitual. El buen humor y la puntualidad, también. A las 12, más o menos, reclama el aperitivo. ¿Un vinito blanco? A diferencia de otros autores y periodistas –tampoco voy a dar nombres–, Del Pozo nunca se queja por una entrevista. Es más, en alguna ocasión, cuando termina le reconoce a su entrevistador “qué buena entrevista me ha hecho. Es muy buena”. Y se mete al respetable en el bolsillo. Porque claro, una cosa es que un colega te celebre la entrevista y otra es que te lo diga un periodista que ha ganado más premios que Carracuca: el Pedro Rodríguez, el Francisco Cerecero, el González Ruano y el Mariano de Cavia. Casi nada.
Por la noche, la fiesta. Está nervioso. Parece mentira con lo que lleva a las espaldas. Bueno, hablar delante de un auditorio de cuatrocientas personas tampoco es moco de pavo, por mucha experiencia que se tenga. Me confiesa que le pone más nervioso hablar delante de los amigos que ante desconocidos. La presentación la hará su amiga y compañera de faena Carmen Rigalt, y en las gradas, caras conocidas, perros viejos como él. Reconozco a José María García. Está igual que en sus épocas gloriosas. Parece que ha hecho un pacto con el diablo. No ha cambiado un ápice. El fotógrafo Raúl Cancio, ídem. Vienen muchos de sus amigos: Soraya Sáenz de Santamaría, el director del CNI Félix Sánz, Javier López de Liaño. Palabras, discursos, saludos, un vinito en el jardín. Primera prueba superada.
En las giras promocionales, las entrevistas responden muchas veces al mismo molde. ¿Me cuentas qué es El reclamo? ¿Has vuelto a la Cuenca de tu infancia? Raúl lleva varias respuestas en el bolsillo. “El reclamo no es una novela de maquis, los maquis son una excusa, la novela es el paisaje, es el río, los alimoches y la historia de unos hombres que fueron protagonistas del la Historia con mayúscula sin saberlo, los maquis; es como una película del Oeste”. El paisaje vuelve repetidamente a su discurso durante la gira. Es el paisaje de su infancia, donde se crió, su Cuenca natal, tan presente en él, los montes que recorría, los maquis a los que se encontraba en su camino, unos hombres que les daban latas de sardinas, el miedo, el silencio impuesto por los mayores. Su infancia, la posguerra, el desencanto de la izquierda, los héroes anónimos, la transformación de España, donde antes se amansaba halcones y olía a pólvora ahora hay campos de golf y cotos de caza. Cuando le entrevista algún medio que dirige la charla a una vertiente más política, entonces habla de la recuperación de la memoria histórica –cree que los familiares tienen derecho a enterrar sus muertos, pero no le gusta el circo mediático alrededor de las fosas– y de una de sus épocas doradas como periodista, la Transición, que recuerda como “un tiempo convulso y emocionante, un ventarrón de libertad. Hay mucho por escribir de aquella época en la que los españoles olvidaron el rencor y el dogmatismo”. Él tuvo la suerte que le tocara vivir ese momento ejerciendo, según dice, “el oficio más hermoso del mundo”, y recuerda cómo Cela –al que cita a menudo– decía que la información política era para escritores sin talento, “pero es lo que nos tocó en la transición; era la noticia”.
Le gusta hablar de periodismo, aunque no es de los que van contando batallitas del pasado, para nada. Hay que ir sonsacándole. Al final me entero de que su recuerdo más preciado es el día que estuvo junto a los astronautas que salían desde Cabo Kennedy para ir a la Luna. Él prefiere hablar de política actual, de lo que ocurre en el país, de lo que escribe en su columna diaria, tan suya, tan de él, El ruido de la calle, un lugar que heredó de Umbral en 2007, y también de cómo están los medios, y muchas veces le he oído que ahora interesa más “un polvo de unos desconocidos debajo de un colchón que una novela”, y que Zapatero quedará en la historia, a pesar de sus errores, como el presidente más demócrata y más de izquierdas de nuestra democracia.

Mejor la campaña electoral
Pero volvamos a la carretera, a la road movie de la promoción. Me informa de que él no vuela. Tiene vértigo. Está lleno de manías, me dice. Tampoco conduce. Menos mal que este año viajamos poco. Tiene conductor que le trae y le lleva. A Valencia y Barcelona en AVE, a Bilbao con el coche y el conductor. Y, estemos donde estemos, siempre se las arregla para dormir un rato de siesta. En Valencia, en casa de su hermano, al que invita a la comida de prensa; en Bilbao, en el hotel; y en Barcelona, en el salón de mi casa. Luego comparte merienda con mi hijo pequeño enfermo, mi sobrino que está de canguro y el resto de la familia. Encantado, aunque la visita es corta porque a las 6:30 hay que estar al pie del cañón en las librerías de El Corte Inglés. La firma obliga. ¡A ver si nos estrenamos! Es la apuesta de cada día. Hoy seguro que firmo uno o ninguno. En Barcelona, Alejandro juega en casa y gana. Raúl dice que él en Barcelona no firma, que no es su público, pero estampa la rúbrica en algún que otro ejemplar. Cuenta que en esta ciudad hizo mucho el golfo. Se conocía muy bien los garitos del barrio chino; Barcelona, en los 1960 y 1970, era como ir a otro mundo. Disfruta en todas las comidas. Con el arroz valenciano, la caza en Barcelona y la merluza en Bilbao. Por las mañanas me pregunta si sé cómo va la novela. “Con la que está cayendo es difícil vender”, afirma. Pero también tiene experiencia en eso. No es su primera novela. En un programa de televisión en Bilbao le peguntan por sus otros libros. Y lo va contando: Noche de tahúres (“ah, esto es cuando fui ludópata, un viaje al infierno”), A Bambi no le gustan los miércoles (“son una serie de retratos de aristócratas, políticos y otra fauna mediática”), y así hasta cinco. Torea bien las entrevistas, pero no sé si le gustan mucho. Al final de la gira, me comenta que las giras electorales y las promocionales se parecen mucho: “Ambas son un maratón de marketing, aunque prefiero las electorales. Paso menos vergüenza”. Será eso.

jueves, 21 de abril de 2011

VIDEO DE LA PRESENTACIÓN DEL NUEVO VIDEO DE RAÚL DEL POZO

RAÚL DEL POZO: EL MAQUIS FUE UNA PELI DE INDIOS Y VAQUEROS


Raúl del Pozo solía ver algún maquis mientras iba a la escuela, y si le acompañaba su madre, ésta le ordenaba: «No se lo digas a nadie, no se lo digas a nadie». En su pueblo de Cuenca se vivía con miedo a los unos y a los otros, a los guerrilleros y a la Guardia Civil. «Había muchos buitres en el cielo porque estaban muy cerca los cadáveres y los huesos», recuerda el escritor, que acaba de ganar el Premio Primavera, dotado con 200.000 euros, con la novela 'El reclamo'.
Del Pozo ha vuelto en esta obra a su infancia, a sus ríos y a sus montes, «a las personas que amansaban halcones, a los furtivos, bandidos, pastores, forajidos, a todo lo que rodeaba el maquis. Era como una película de vaqueros», resalta el autor, que ayer estuvo de promoción de su novela acompañado del finalista del Primavera, Alejandro Palomas, autor de 'El alma del mundo'.
El relato comienza cuando un investigador de Estados Unidos se acerca a un exmaquis, Julián, que vive junto al río Paraná, en Latinoamérica. Le propone volver a los lugares donde luchó en la posguerra, en la zona montañosa en la que confluyen Guadalajara, Cuenca y Teruel. Julián acepta y empieza a recordar las andanzas con sus compañeros, Gafitas, Bazoka, Bernardino, y Grande.
«Unos eran gerifaltes comunistas, otros jugaban a la guerra, otros se lo creían, sobre todo los revolucionarios profesionales, que pensaban que la libertad estaba en la punta de las bayonetas. Fueron unos idealistas instrumentalizados por los políticos, que son los que juegan con los héroes», comenta.

jueves, 7 de abril de 2011

EMMA RODRÍGUEZ ENTREVISTA A RAÚL DEL POZO


"Vimos caer juntos algunas verdades que parecían inamovibles", dice Julián, el protagonista de El reclamo (Espasa), la novela con la que Raúl del Pozo se ha alzado con el último Premio Primavera. Y esa frase resume muy bien el espíritu de una obra que bucea en la memoria y rescata a los olvidados de la Historia, que refleja el desencanto de la izquierda y mira atrás sin ningún tipo de melancolía. Una obra que intenta poner las cosas en su sitio, desmitificar la leyenda romántica de los maquis, reflejar a través de la ficción cómo "tantas veces se ha luchado, y se sigue luchando por causas equivocadas", cómo "el pasado está lleno de trampas y coartadas", cómo "el historiador debe colocarse en lo alto de las murallas de la ciudad asediada, abrazando con su mirada a sitiadores y sitiados" (los dos últimos entrecomillados aparecen tal cual en la novela). Pregunta.- ¿Ya ha llegado la hora de las desmitificaciones? Respuesta.- Nadie es tan infame que no tenga derecho a una sepultura, pero tenemos que terminar ya de tirarnos los huesos a la cabeza. La historia de España es una sucesión de matanzas. Todas las plantas que crecen en este país tienen debajo un cadáver, como dice en un momento dado mi personaje, y eso se transmite en la novela, al tiempo que se desenmascara el cinismo histórico de quienes, 30 o 40 años después de esconder a los que lucharon en la Resistencia, reclaman recuperar sus huesos. P.- ¿Quedan muchas historias de maquis por contar? R.- Por supuesto. Mi principal pretensión ha sido reivindicar a los verdaderos soldados desconocidos. Unos lucharon porque creían que era el único modo de alcanzar la libertad, pero otros se enrolaron en la causa porque la Historia pasó por allí. Pero que nadie crea que esta es una novela de tesis. No. No intento demostrar nada. Lo que hago es volver a una sierra que antes olía a pólvora y que ahora desprende el aroma de la riqueza a través de los campos de golf y los cotos de caza en que se ha convertido. P.- Su protagonista se califica como "un hombre que ha huído". Volver a la infancia es su mejor arma contra el pesimismo y el desaliento R.- En efecto y me he sentido muy a gusto narrando la niñez de ese hombre en la sierra por la que luego pasó la heroicidad y la equivocación. Ahí está la crueldad, la alegría y la aventura de la infancia. P.- ¿Le preocupa que pueda tacharse su novela de antiizquierdista o de oportunista por el momento delicado que vive la izquierda? R.- No me gustaría porque para nada se trata de eso. Yo no puedo estar en contra de la izquierda porque sé que, pese a sus errores, sus señas de identidad son la lucha contra la explotación y por la libertad. Es cierto que su dogmatismo y exceso de demagogia han resultado nefasto, pero sus valores son los más humanistas y en la novela no deja de valorarse la imaginación y el valor de los héroes más positivos de la izquierda, de los revolucionarios profesionales y de los anarquistas, sin duda a los que mejor trato a través de sus palabras cargadas de seducción. P.- Más allá de vencidos y vencedores, el protagonista sostiene que todos fueron de algún modo derrotados. ¿Es la idea a reivindicar? R.- Efectivamente. Esa idea lo resume muy bien. Lo que yo intento es poner las cosas en su sitio. Tanto la izquierda como la derecha tienen su épica, sus muertos. P.- Pero existe el peligro de suponer que los dos bandos fueron iguales. R.- Nunca hay que igualar y no creo que los lectores de mi novela puedan extraer esa conclusión. Unos luchaban a favor de la República y la Democracia y otros a favor de la Dictadura. Eso está muy claro, pero dicho esto la izquierda tiene que hacer un análisis de conciencia desde dentro, reconocer que en su momento se tapó a los verdaderos héroes de una lucha que estaba perdida de antemano, algo muy distinto a lo que se hizo en países europeos como Francia, donde sus resistentes se convirtieron en verdaderos héroes. P.- El investigador plantea a Julián la memoria histórica, intenta traerlo a la actualidad. R.- A mí personalmente no me gusta la memoria histórica porque en su momento hubo una amnistía, un pacto para no volver atrás. Entiendo que los familiares reclamen a sus muertos, pero no que se tome como una bandera partidista. P.- ¿Sigue este país sin cerrar las heridas del pasado, se refleja esto en la agresividad de la política? R.- Estoy totalmente de acuerdo. Hay un eterno Ebro entre nostros. Sigue habiendo dos Españas y todos los intentos porque se den la mano resultan baldíos. Pero en cierto modo se practica un odio de marketing, se emplean las tácticas de los hinchas del fútbol para movilizar y lo terrible es que funcionan. P.- Ha levantado una novela muy masculina, de hombres, en la línea de las películas de guerra en las que se habla de la valentía, del coraje y también del engaño, de la traición. R.- Sí. Y tendría que haber dado más papel a la mujer porque son las mujeres las que leen. Pero ahí está Irene, la compañera de Julián, una psiquiatra que simboliza el contrapunto racional de lo que está sucediendo, el análisis del inconsciente. Ella es la que pone el toque de cultura a la novela. visto en el mundo.es

VIDEO ENTREVISTA DE CARMEN RIGALT A RAÚL DEL POZO



En marzo de 1961, un periodista de provincias de 23 años, llamado Raúl del Pozo publicó su primera novela, 'Hay gorriones en la tumba de Judas'. Ahora, medio siglo después, el mismo muchacho vuelve a los mismos escenarios de aquel relato inicial en 'El reclamo' (Espasa), la obra por la que esta misma mañana recibirá el Premio Primavera de Novela 2011: la sierra, los años del makis, la pobreza de la posguerra...

Carmen Rigalt, su colega y cómplice en las páginas de EL MUNDO entrevista ahora a Del Pozo sobre este regreso en bucle hacia aquella infancia marcada por el silencio: "Decíamos: hemos visto por el camino a unos hombres con unos fusiles. Y nos decían: ¡Chitón!", explica el autor a Rigalt. Los hombres de los fusiles son los maquis, los últimos combatientes de la II República que siguieron haciendo la guerra al régimen franquista mucho después de la derrota. "Fueron forajidos desconocidos, incómodos, héroes enterrados de mala manera... En todas partes, a los combatientes contra el fascismo los recibieron cono a héroes. Aquí...".

¿Suena a memoria histórica? Sí pero no. "Yo no estoy en contra de que a los muertos se les entierre como debe ser. Lo que no me gusta es que la literatura histórica se haya convertido en una cuestión de márketing para los partidos políticos. Salen a buscar tibias y calaveras como quien busca mariposas".

martes, 22 de marzo de 2011

GRACIANO PALOMO HABLA DE RAÚL DEL POZO



Acabo de leer probablemente el mejor articulo (de autor) que se haya publicado en la prensa española a propósito del “sarcófago nuclear” de Japón bajo la firma de Raúl del Pozo en el diario EL MUNDO, insisto, el mejor escribidor desde hace años en la inmensa plataforma mediática hispana.
Lo titula “Virgen e infierno” y su recorrido –yo que me precio de ser un gustoso de los géneros periodísticos-es genial. “O es la tele o se mueven los huesos de San Juan, como ya ocurrió alguna vez después de que la voz de Dios hendiera las rocas de Patmos…” Para terminar: “Que no cunda el pánico con las columnas de humo; al fin y al cabo, el Big Bang fue una violenta explosión”.

A la edad y la caminata profesional y humana que llevo encima nada me place más que regodearme en una buena pieza literaria o zambullirme en el talento.

Algunos me preguntan por qué tengo tanta manía a Saénz de Buruaga. La explicación es simple: ha hecho una fortuna desde la fruslería profesional y desde la nadería literaria. Y me importa más lo último que lo primero, creánme.

Una cosa por otra. Junto a ágrafos manifiestos pululan por la prensa española extraordinarios plumillas, ora a caballo del periodismo ora a la grupa de la literatura. El hombre de Mariana (Cuenca) es el primer caballero entre todos ellos. Del Pozo no sólo tiene espuelas de oro para retorcer palabras y conceptos de palabras, no. Tiene un pituitaria tan extraordinaria para saber lo que enlaza directamente con el corazón del pueblo que por eso fue y es un gran periodista. Pero también escribo acto seguido aquel manido dicho americano de “no le digas a mi madre que soy periodista…”

TALENTO SOBRE IDEOLOGIA.

Hay algunos por ahí que de cuando en vez propinan a Raúl alguna coz a propósito de si fue comunista y ahora es un liberal comunista o comunista liberal. ¡Me la bufa! Antes que nada Del pozo es un talento de los que ya no hay y si dedicara más tiempo a la literatura se saldría del mapa español.

Luego es un caballero a la antigua usanza, sin que se moleste. Y siempre estuvo presto a echar un cable a cualquier compañero que se topara en su ya largo peregrinar por esta vida.

De ahí, que no conozco a ningún estulto que se entristeciera porque recientemente le fue concedido el Premio “Primavera” 2011 que, además, traía 200.000 del ala que le habrán venido a mi amigo como roca a percebe.

Precisamente en El Reclamo, trabajo motivo del galardón, Raúl del Pozo recrea la vida de un guerrillero del Maquis (¡qué otra cosa has sido tú Raúl que un guerrillero!) que se tiene que ir a orillas del Paraná. El conflicto trágico de la Guerra Civil es descrito magistralmente en esta última obra del escritor conquense. Novela que me permito recomendar a los que gusten de ámbas cosas: historia reciente de España y literatura de la buena.

En “El ruido de la calle”, Del Pozo nos sube a diario –menos sábados y domingo, que pena-a la chepa de los maltrechos españolitos(as), esos mismos que si creen en “la Virgen de Fátima su final está a punto de ser escrito”.

RAÚL DEL POZO Y EL PREMIO PRIMAVERA ESPASA



El escritor y periodista Raúl del Pozo (Cuenca, 1936), columnista de EL MUNDO, ha sido galardonado con el XV Premio Primavera Espasa de Novela, dotado con 200.000 euros, por la novela 'El reclamo'. Se trata de la historia de un antiguo guerrillero de maquis que se ve obligado a exiliarse a orillas del río Paraná, en América del Sur.

"He ganado todos los premios de periodismo, pero como novelista aún soy un novato", ha afirmado.

El jurado estuvo presidido por la última ganadora del Premio Cervantes, Ana María Matute quien dijo de Del Pozo que "es un escritor muy agudo y muy divertido. Su novela es muy necesaria porque no es una novela maniquea". "Es muy Raúl del Pozo", ha declarado.

El propio Del Pozo ha precisado que 'El reclamo' "no es una novela sobre la Guerra Civil. Estoy harto de la Guerra Civil". "Es una recreación de lo que vivimos los niños de la posguerra".

Por su parte, el escritor y traductor barcelonés Alejandro Palomas ha sido elegido finalista por 'El alma del mundo'. Al galardón, convocado por la editorial Espasa y Ámbito Cultural de El Corte Inglés, y que el año pasado ganó Fernando Marías por 'Todo el amor y casi toda la muerte', se habían presentado 354 originales, según recoge Efe.

Otro de los miembros del jurado, Ángel Basanta, ha señalado que la novela de Palomas es "un estudio de la soledad compartida", trazado a partir de cuatro personas que a través del diálogo continuo van reconstruyendo sus respectivos pasados.

Del Pozo escribe para EL MUNDO desde 1991 y desde diciembre de 2007 publica en la última página del periódico la columna 'El ruido de la calle', espacio en el que escribía Francisco Umbral hasta su fallecimiento. [Lea en EL MUNDO en Orbyt su columna de hoy]

Del Pozo, casado y sin hijos, es asiduo de las tertulias del Café Gijón, en Madrid, al que define como "el ateneo canalla de nuestra cultura". También ha colaborado en diversas tertulias de radio y televisión como 'Día a día' (1998-2001) y 'Cada día' (2004-2005), ambos presentados por María Teresa Campos en Telecinco y Antena 3 TV.

LAS FECHAS MÁS IMPORTANTES DE RAÚL DEL POZO

- 1936. Nace en Mariana, Cuenca.

- 1960 - 1963. Empieza su carrera periodística como colaborador del 'Diario de Cuenca'.

- 1967 - 1981. Redactor del diario "Pueblo".

- 1981 - 1987. Columnista en la revista "Interviú".

- 1985. Premio de Periodismo Pedro Rodríguez.

- 1988. Premio de Periodismo Francisco Cerecedo.

- 1991. Comienza sus colaboraciones con EL MUNDO.

- 1994. Publica la novela 'Noche de tahúres'.

- 1999. Publica la novela 'No es elegante matar a una mujer descalza'.

- 2000. La policía desactiva un paquete-bomba dirigido a él. Contenía 170 gramos de pólvora y fue localizado en la estación Chamartín (Madrid) por un funcionario de Correos.

- 2001. Publica 'Ciudad levítica'.

- 2003. Publica 'A Bambi no le gustan los miércoles'.

- 2005. Publica las novelas 'La diosa del pubis azul' y 'Los cautivos de la Moncloa'.

- 2006. Galardonado con el Premio González-Ruano de Periodismo.

- 2008. Recibe el Premio Mariano de Cavia.

sábado, 26 de febrero de 2011

Los grandes premios literarios apuestan por la Guerra Civil española


Los grandes premios literarios apuestan ahora por la Guerra Civil española como tema directo o colateral. Eduardo Mendoza, y su “Riña de Gatos. Madrid 1936″, se alzó con el Premio Planeta 2010. Hoy, Raúl del Pozo, con su novela “El reclamo” gana el Premio Primavera de Novela 2011. Antes, Alicia Giménez- Bartlett, con su historia novelada “Donde nadie te encuentre” triunfó con el Premio Nadal 2011.

Parece que los grandes galardones se suman a las novelas de la Guerra Civil después de que el conflico bélico fuera el tema estrella de la primera década del siglo XXI en nuestro país. Emerge así de nuevo la guerra de las dos Españas en los anaqueles de las librerías como estímulo superventas, ya sea como contexto histórico principal o tangencial.

En el caso del flamante premio Primavera, Del Pozo suma los 200.000 euros del galardón con una novela sobre Julián, un antiguo guerrillero de los maquis, exiliado en el río Paraná, junto a su mujer de origen polaco. El jurado presidido por Ana María Matute, premio Cervantes de las Letras 2010, valoró un argumento que cuenta también con otro protagonista.

Es el historiador estadounidense Esteban Estrabón, que acude al río de América del Sur para cursar una investigación sobre los antiguos maquis que operaron durante la lucha antifranquista. Raúl del Pozo aseguró que su novela sobre esta etapa de postguerra no es maniquea y que en ella no existen ni buenos y malos.

Así, “El reclamo” entra a formar parte de la literatura sobre la Guerra Civil, una temática que estaba ahí desde hace años. Desde el éxito de Alberto Méndez, con su libro de cuentos “Los girasoles ciegos“, o los relatos intergeneracionales de varios autores, compilados por Ignacion Martínez de Pisón en “Partes de Guerra”, hasta la superventas Almudena Grandes, con su “Inés y la alegría”, uno de los superventas de estos últimos meses.

Entre los libros más vendidos está también, obviamente, Eduardo Mendoza. El autor barcelonés ya avisó cuando ganó los 600.000 euros del Planeta que su novela no era un texto puro sobre la Guerra Civil, pero sí que se arrimaba a esos meses oscuros previos al estallido del conflicto”.

Luego, poco después, este mismo año, se conoció que Alicia Giménez- Bartlett, con su historia novelada “Donde nadie te encuentre”, rescató el personaje real de Teresa Pla Meseguer, la Pastora, o maquis hermafrodita, con la que ganó los 18.000 euros del premio Nadal. Así, junto con Giménez-Bartlett, Raúl del Pozo cursa como eje a los guerrilleros maquis para novelar.
visto en avion de papel

Raúl del Pozo gana el Espasa con una novela sobre maquis

«Es una reflexión sobre la memoria histórica sin buenos ni malos». Así se refiere Raúl del Pozo (Cuenca, 1936) a la novela 'El Reclamo' que le ha proporcionado el premio Primavera de novela y sus 200.000 euros de 'bolsa'. El articulista y narrador compartió honores con Alejandro Palomas (Barcelona, 1967), finalista en esta XV edición del premio del sello Espasa gracias a 'El alma del mundo', narración que le procura 30.000 euros. Ambas novelas estarán en manos del lector en la primera semana de abril.
A favor de Del Pozo y Palomas falló un jurado presidido por la última ganadora del Cervantes, Ana María Matute, y formado por Antonio Soler, Ángel Basanta, Ramón Pernas, Ana Rosa Semprún y Miryam Galaz.
«Antes que una novela sobre la guerra civil, de la que estoy harto, 'El reclamo' es una historia sobre la posguerra que reflexiona sobre la memoria a histórica», precisó el ganador de este premio, que desde hace tres lustros convoca la editorial Espasa, integrada en el grupo Planeta. Partiendo de sus recuerdos de infancia, narra la historia de Julián, un antiguo guerrillero del maquis que se ve obligado a exiliarse a orillas del río Paraná, en América del Sur. Allí contactará con un historiador estadounidense que investiga a los maquis que operaron en la sierra turolense del Maestrazgo tras la Guerra Civil.
«Esta novela es una recreación de lo que vivimos los niños de la posguerra», precisó un risueño Raúl de Del Pozo, que se reconoce «un novato como novelista» pero que no ha dejado de acumular premios en el periodismo. «No es maniquea; no divide entre héroes y villanos, de modo que ni los maquis son los buenos y unos héroes de leyenda ni los guardias civiles los malos y los represores. No tiene nada de ajuste de cuentas y mucho de la recreación de la vida de aquellos muchachos a los que unos hombres vestidos de cuero les daban atas de sardinas», indicó.
VÍA HOY.ES

Raúl del Pozo gana el Premio Primavera de Novela 2011

El escritor y periodista español Raúl del Pozo ganó el Premio Primavera de Novela, dotado con 275 mil dólares, con su obra El reclamo, la historia de un antiguo guerrillero antifranquista que se ve obligado a exiliarse a orillas del río Paraná.

Del Pozo definió El reclamo como “una catarsis, una novela dura que no es un ajuste de cuentas”.

El finalista de esta XV edición del premio, que recibirá 41 mil dólares, fue el barcelonés Alejandro Palomas, con la obra El alma del mundo, según el fallo del jurado presidido por la premio cervantes Ana María Matute.

El galardón, uno de los más prestigiosos del panorama literario español en cuanto a repercusión y dotación económica, ha sido conquistado por autores tan relevantes como el mexicano Ignacio Padilla (2000) o el chileno Luis Sepúlveda (2009).

lunes, 14 de febrero de 2011

RAÚL DEL POZO Y MERKEL

Una palmadita en el lomo, un cabezazo tal vez no tan accidental, una nueva lista de deberes, y auf wiedersehen. “Tras la visita de la madura dama, rían después de haber temblado”, resumía mejor que nadie Raúl del Pozo en El Mundo las seis horas que pasó Merkel en España. El resto del ultramonte maldisimulaba su decepción por haberse quedado sin la bronca pública a Zapatero que esperaban. En venganza, La Razón incorporaba a la visitante y su numeroso séquito al Gobierno del leonés. “La ‘minister’ Merkel. Posó junto a seis miembros de su gabinete en la escalera de la Moncloa donde se hace la foto oficial tras los cambios de gobierno”, señalaba con retintín en primera página bajo la instantánea de rigor.
Javier Vizcaíno en Público (lee toda su columna aquí)

RAÚL DEL POZO ESCRIBE EL PRÓLOGO DE LA BIOGRAFÍA DE RAJOY

El periodista Graciano Palomo presenta una biografía del actual presidente del PP, Mariano Rajoy, prologado por el periodista Raúl del Pozo. En 'El hombre impasible. Historia secreta del PP de Rajoy camino al poder', realiza un relato sobre los últimos años del PP, en especial desde el XVI Congreso de Valencia, tras la segunda derrota del dirigente gallego frente al actual presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Graciano Palomo publicó en 1990 'El Vuelo del halcón', su primer libro sobre el PP.

viernes, 12 de diciembre de 2008

RAÚL DEL POZO HABLA DE INTERNET EN PERIODISTA DIGITAL


El famoso periodista siempre se ha sido un entusiasta de todo lo online. "Avanzamos hacia una democracia digital". No obstante, para Raúl del Pozo "en la alfabetización digital de nuestra democracia no se nota ni progreso ni ilustración; por el contrario, la tarde y la noche se pueblan con energúmenos de mitin, antropófagos de plató, como aquella democracia de la Restauración cuando a los españoles lo que más les interesaba eran los toros, los crímenes y la lotería".

Raúl del Pozo hace un estupendo análisis de la Red y de la crisis sin fondo en que están los diarios de papel, en la contraportada de El Mundo de este martes:

Internet es plaza pública, casino, biblioteca, campo de juego; un día será urna.

La invención de la imprenta, después de la escritura en las hojas, fue la frontera entre el feudalismo y el Renacimiento; la cultura salió de los conventos y llegó al pueblo con la autonomía del pensamiento y la libertad de razonar.

Internet, el último descubrimiento de la serie que comenzó con el fuego, es la raya entre este mundo y el que nace. En China hay más de 250 millones enganchados al ordenador, más que en los Estados Unidos y más que en Europa.

En España, 16 millones de personas se pueden encontrar a sí mismas en You Tube, buscando libros en la Cuesta de Moyano; sus cartas llegan sin sello, juegan al ajedrez con un preso de Manila, le envían poemas secretos a la vecina.

Según el escritor:

Avanzamos hacia una democracia digital. Hay una crisis de la retórica, una transformación del lenguaje. Los libros forman parte del mobiliario; ignoramos hacia dónde vamos porque una época, como un hombre, es ante todo un porvenir.

En la alfabetización digital de nuestra democracia no se nota ni progreso ni ilustración; por el contrario, la tarde y la noche se pueblan con energúmenos de mitin, antropófagos de plató, como aquella democracia de la Restauración cuando a los españoles lo que más les interesaba eran los toros, los crímenes y la lotería. Hoy además apasiona el fútbol, Ambiciones, los cuernos de los famosos y los rufianes de la duquesa.

Se leen menos periódicos de papel después de 200 años en los que los grandes ingenios, desde Marx a Ortega, escribieron en los diarios. En internet se encuentran novia y periódicos online llenos de vídeos y de noticias que se mueven; algunos piensan que esa revolución digital nos ha llevado al subdesarrollo como lectores de prensa.

España está en el penúltimo lugar de Europa en cuanto a lectores. Dice la Unesco que un país subdesarrollado es aquel donde se venden menos de 100 periódicos por cada 1.000 habitantes. En España se venden 86; en Francia, 423.

Y concluye:

Si no cambiamos de soporte, con el tiempo el periódico será un signo elitista.

Marta Robles entrevista al periodista y escritor Raúl del Pozo

ANÁLISIS POLÍTICO DE RAÚL DEL POZO


El gran error, no sólo del Partido Popular, sino de muchos analistas políticos (entre los que él mismo se incluye), es no haber entendido el nacionalismo. Así lo cree Raúl del Pozo que considera el presidente del Gobierno ha sido capaz de empezar la "larga derrota del nacionalismo". De Rajoy, al que cree un buen político, afirma que "ha hecho lo que ha podido" pero que ahora tiene que irse.

domingo, 15 de junio de 2008

Raúl del Pozo gana el XI Premio Nacional de Periodismo Francisco Valdés

El periodista Raúl del Pozo, con el artículo titulado 'El señor Sardina', publicado el 23 de noviembre de 2007 en el diario 'El Mundo', se ha adjudicado la undécima edición del Premio Nacional de Periodismo 'Francisco Valdés', fallado anoche en una velada cultural celebrada en Don Benito, y dotado con 3.000 euros y una encina de plata.

El jurado, presidido por el director de la Real Academia de Extremadura, José Miguel Santiago Castelo, ha decidido otorgar un accésit de 1.000 euros a Jesús Galavís Reyes, por el artículo titulado 'El profesor tutor', publicado en el Diario 'Hoy' el 5 de octubre de 2007.

El trabajo ganador, 'El Señor Sardina', es una columna en la que Raúl del Pozo comenta una anécdota ocurrida a los actores Paco Rabal y Fernando Fernán Gómez, en el transcurso de noche por las calles de Madrid; todo ello escrito con tono irónico y humorístico, en la línea habitual de este escritor.

Raúl del Pozo inició su carrera periodística en 1960 en el Diario de Cuenca; desde 1991 es columnista del diario 'El Mundo', donde, en 2007, tomó el testigo del fallecido Francisco Umbral en la columna 'El ruido de la calle'.

Trabajó también en los 70 en Mundo Obrero y en los 80 en Interviú, década en la que recibe el Premio de Periodismo Pedro Rodríguez y el Premio Francisco Cerecedo de Periodismo.

En 1991 se opone a la guerra del Golfo Pérsico incorporándose al colectivo Periodistas por la Paz, que edita Diario por la Paz, y en 2005 obtiene el Premio González-Ruano de periodismo.

Además de los trabajos de Raúl Del Pozo y Jesús Galavís Reyes, habían llegado como finalistas a este certamen los artículos 'Animales lejanos', de Jesús Martínez Fernández, publicado en 'La Vanguardia', y 'Por qué la literatura', de Santos Sanz Villanueva, publicado en 'El Mundo'.

A este premio se han presentado 26 artículos, de los cuáles 25 cumplían las bases del certamen, trabajos publicados en El Mundo, La Vanguardia, Cambio 16, Diario Hoy, El Periódico Extremadura, El Universo de Madrid, Diario de Avila, Las Provincias, Valencia hui, Primer Acto y Cuaderno siete.

Junto a Santiago Castelo han integrado el jurado el catedrático de Lengua Dámaso Giraldes, como secretario; y el periodista Diego González y el escritor Carmelo Arribas, como vocales.

El acto se ha completado con la conferencia titulada 'La libertad en el periodismo', a cargo la columnista y catedrática Edurne Uriarte, y la actuación musical de Juan Pedro Jiménez 'Grupo'.

martes, 20 de mayo de 2008

Raúl del Pozo, galardonado con el premio Mariano de Cavia


El columnista y escritor Raúl del Pozo ha sido galardonado con el premio Mariano de Cavia, que otorga el diario ABC desde 1920 en reconocimiento a los autores de artículos o crónicas con firma o seudónimo habitual, por su artículo 'España, el Paraíso' publicado el 23 febrero 2007.

Raúl del Pozo firma la contraportada del diario EL MUNDO desde diciembre pasado convencido de que "la humildad de un periodista es seguir la actualidad". Aunque está convencido de que "el columnismo se extingue", defiende el género "entendido no como la furia del español sentado, sino como el trabajo del reportero que cuenta cosas en formato de columna, acordándome de la gente que se acerca con un euro a comprar el periódico".

El periodista y escritor en Mariana (Cuenca) e inició su carrera profesional como colaborador del 'Diario de Cuenca' en 1960. Con el diario EL MUNDO colabora desde 1991. Fue a partir de 1994 cuando empezó a escribir una columna diaria en la sección de Madrid, titulada 'Capital de la Gloria'.

Antes, Del Pozo ha sido redactor de 'Mundo obrero' entre 1976 y 1981, para comenzar ese mismo año a trabajar como columnista en la revista 'Interviu', época en la que recibió el Premio de Periodismo Pedro Rodríguez por su trabajo en esta publicación.

En abril de 1982 participó en la fundación del semanario 'El Independiente', donde desarrolló su carrera periodística hasta 1991, año en el que se cerró el periódico. A comienzo de 1991 se opuso a la guerra del Golfo Pérsico incorporándose al colectivo Periodistas por la Paz, que editó 'Diario por la Paz'.

Antes que Raúl del Pozo, han recibido el prestigioso galardón Mariano de Cavia Jacinto Benavente, Agustín de Foxá, Ramón Serrano Suñer, Manuel Aznar, Luis Rosales, Luis María Ansón, Jaime Campmany, Salvador de Madariaga, Gregorio Marañón, Carlos Luis Álvarez 'Cándido', Fernando Lázaro Carreter, Julián Marías, José María Carrascal, Rafael Alberti Merello, Francisco Umbral, Francisco Nieva, Camilo José Cela, Pere Gimferrer, Pedro Casals, Octavio Paz, Mario Vargas Llosa, Fernando Arrabal, Juan José Millás, Fernando Fernán Gómez, Alfonso Ussía, Rafael Sánchez Ferlosio, Antonio Muñoz Molina, José Antonio Zarzalejos y Juan Manuel de Prada, entre muchos otros.

España, el paraíso

RAUL DEL POZO

Dice un poeta norteamericano que el pasado es un cubo lleno de cenizas y el mundo, sólo un océano de mañanas. Viendo sentados delante de los jueces a esos entalegados, de las cenizas renacen las ascuas; me recuerdan a almohades, almorávides o benimerines sin chilaba. Se ganan el pan matando infieles. Los libros sagrados son los vídeos de la yihad, las mezquitas, academias militares, los McDonald's, su estado mayor.
Camellos de éxtasis, baladores, confites, hurones, nos miran desde el cristal blindado; aunque no llevan alfanjes, fueron reclutados para la guerra santa. Sus jefes son príncipes sauditas; ellos no son príncipes omeyas, sino ladrones de coches y mandangueros. El lumpen, frente a la predicción de Marx, se destaca como la nueva vanguardia que, en vez de luchar por el hombre no alienado, pelea por un creyente fanático que quiere recular la Historia hasta la peste.

Tienen el sueño de volver a Al Andalus y han enviado a los primeros combatientes, con nombres inextricables, con caras no ajenas a las nuestras. Aquí, a excepción de El Cid, nuestros abuelos se mezclaron con moros y judíos. Estos traficantes de éxodo y patera descubren, apenas llegan a España, que es algo de ellos; el idioma que hablamos está plagado de sus propias palabras. Hay en nuestros diccionarios más de 4.000 arabismos. Su monoteísmo se enriquece con vocablos que invocamos para consultar al destino: azar, baraja, albur. Muchos de ellos trabajan de alondras o pastores en los pueblos donde las casas conservan el aljibe; el zaguán, las alcobas; la alacena, las baldosas; las azoteas, el albañal. Van al mercado y ven que hay alcachofas; observan que en las aldeas aún se echa el dinero en una alcancía. Les han contado en las madrasas que los árabes trajeron a España el álgebra y los albaricoques.

Al Qaeda sigue el método de los primeros sicarios, los ebrios de hass. Cuando el sultán deseaba enviar a alguien para que matara a sus enemigos, le pagaba el precio en sangre; si el asesino se escapaba, el dinero era suyo, si era atrapado, lo era de sus hijos. Traen sus canciones de gesta: Almanzor mandaba recoger el polvo con el que sus ropas quedaban manchadas durante sus batallas, para ser enterrado con ellas cuando le llegara el último día. Creen que la Reconquista no ha terminado. El mismo Cervantes analiza el fenómeno musulmán-cristiano como la primera guerra civil española. Cuando se encuentran unos labradores que llevan a su pueblo imágenes para un retablo, una de las cuales era San Diego Matamoros, dicen: «Y mira que este gran caballero de la cruz bermeja háselo dado Dios a España por patrón y amparo suyo».

No les han contado que aquí los moros se volvían vacilones, se entregaban al hedonismo, cantaban en las jarchas: «Con hojas de parra mortaja aprestad, con pámpanos verdes, turbantes tejed». Dice un poeta arábigo-andaluz: «Oh andalusíes, qué felices sois, tenéis agua, sombra, ríos y árboles. El paraíso eterno está en vuestras moradas».

RAÚL DEL POZO, PREMIO MARIANO DE CAVIA

El escritor y periodista Raúl del Pozo ha sido galardonado este martes con el prestigioso premio 'Mariano de Cavia', otorgado por ABC. Del Pozo nació en Mariana, Cuenca, el 25 de diciembre de 1936. Comenzó su carrera en el Diario de Cuenca, y desde 1991 es columnista del diario El Mundo. En 2007, sustituyó al desaparecido Francisco Umbral en la columna de la contraportada, que pasó a llamar ‘El ruido de la calle’.

A lo largo de su dilatada carrera ha trabajado en Mundo Obrero, Interviú, y en 1982 participó en la fundación del semanario El Independiente, donde permaneció hasta 1991, año en que cerró la publicación. Además, a comienzos de ese año se opuso a la guerra del Golfo Pérsico, formando parte del colectivo Periodistas por la Paz, que editó Diario por la Paz.

Del Pozo ha obtenido diversos galardones como el premio de Periodismo 'Pedro Rodríguez', el 'Francisco Cerecedo de Periodismo' y el 'González-Ruano', al que ahora hay que sumar el 'Mariano de Cavia'. Como novelista, ha firmado títulos como Noche de tahúres, La novia, Los reyes de la ciudad, No es elegante matar a una mujer descalza, Ciudad levítica o A Bambi no le gustan los miércoles.


El premio 'Mariano de Cavia' fue instituido en el año 1920 y reconoce artículos o crónicas con firma o seudónimo habitual.

lunes, 14 de enero de 2008

RAÚL DEL POZO EN EL HOMENAJE A UMBRAL

Raúl del Pozo entre el actor Juan Luis Galiardo y el escritor/periodista/presentador Fernando Sánchez Dragó
más información aquí

lunes, 31 de diciembre de 2007

LA PRIMERA NOTICIA DE RAÚL DEL POZO

Érase un día en que iba Raúl del Pozo niño a la escuela en un pueblo de la sierra de Cuenca. Al llegar al melonar del tío Culón, creyó ver dos espantapájaros. Se acercó y comprobó que eran dos muertos. Salió corriendo y gritó por todas las calles: "Hay dos hombres colgados en el melonar del tío culón". fue la primera noticia que dio. Aprendí de Raúl del Pozo que periodista es el que es capaz de resumir El Quijote en un folio diciendo el lugar exacto de La Mancha. "Recuerda muchacho que tus grandes exclusivas de hoy envolverán el pescado mañana", solía aconsejar un viejo periodista a los recién llegados a una redacción.
Matías Antolín en el libro "Antonio Herrero, a micrófono cerrado".

domingo, 23 de diciembre de 2007

FEDERICO QUEVEDO SOBRE RAÚL DEL POZO

(...)escuché como un diputado del PP que viajaba unos asientos más atrás Alfonso Guerra, acercándose al presidente de la Comisión Constitucional le decía: “¿Has leído la columna de hoy de Raúl del Pozo?”. Alfonso Guerra contestó con su tradicional flema: “Si, si. Está muy bien, está muy bien”.

La columna estaba, en efecto, muy bien. Raúl hacía balance de trece años de socialismo en el poder desde aquella noche en el balcón del Palace, cuando Felipe era Felipe y Alfonso era Arfonso, hasta esa otra en la que a cada uno por su lado Aznar les robó lo que la izquierda siempre tuvo como en propiedad. Desde mucho antes de entonces, desde que se hacía periodismo libreta en mano y whisky tras whisky, y las noticias se escondían por igual en los pasillos de la M-30 del Congreso que en los sórdidos lupanares de Montera, lleva Raúl dando el coñazo para martirio de políticos y gozo de lectores y compañeros. Yo no se si ustedes le leen. Yo sí. Y no dejan de admirarme esas columnas escritas parece que sin esfuerzo, en un pis pas, y que sin embargo condensan en pocas líneas un lenguaje académico y la expresividad de cualquier currante de los de pico y pala y bota de Don Simón. Raúl maneja las palabras con una maestría envidiable pero, sobre todo, hace de ellas un enigma constante y un crucigrama que ni Ocon de Oro sería capaz de resolver.

Raúl es sin duda, y lo digo ya sin tapujos a costa de que me odie el resto de su vida, el mejor columnista que tiene El Mundo de Pedrojota después de haber amordazado las ruedas de la fortuna.

ENTREVISTA A RAÚL DEL POZO

¿Qué ha pasado en España en estos años?
El milagro español de la posguerra, de la democracia, que parte también de los últimos años del franquismo y con la ayuda de Europa, ha sido superior o igual a la que pueden haber experimentado Alemania o Japón. Hemos pasado de un país de borricos y moscas en escabeche a un país donde las chicas para vender barras de pan se ponen guantes como si fueran a operar. De un país de emigrantes a un país donde hay emigrantes. De un país agrario a una potencia económica europea. Y eso se debe también a una sociedad pujante, a la libertad y a la democracia. Ha sido positiva a la larga.
Los protagonistas del libro, Los cautivos de la Moncloa, son Aznar y Zapatero. Noto alguna ambigüedad en tus juicios sobre ellos. Ofrece muchos testimonios y fuentes, pero al final no se sabe muy bien cuál es tu opinión verdadera sobre los dos.
Aznar ha sido el artífice de ese gran cambio. Ha sido un gran presidente. Pero no olvides las críticas salvajes que le hago por la participación en la guerra. También pongo muchas cosas malas... De Zapatero todavía no se puede decir nada malo, porque todavía está en carrera. A nivel personal he tenido buena relación con ambos. Creo que tuve más amistad con Aznar. El trato con Zapatero, a nivel personal... es una persona encantadora; es muy gentil, muy educado. Y Aznar siempre fue muy educado conmigo; lo peor que me ha dicho fueron como chulerías del barrio de Salamanca, y no las tengo en cuenta. Al final nos llevamos bien, excepto por la guerra. Se apuntó a una guerra en plan mozo de comedor chicano con el imperio. Se ha sentido Napoleón y sin tropas detrás, que resulta grotesco. Creo que pondero y valoro muy positivamente su primera legislatura.

RAÚL DEL POZO Y JOSÉ LUIS COLL


El siete de Marzo de 2007, Raúl del Pozo homenajeó al humorista José Luis Coll que había fallecido el día anterior


"Cuando he oído esta mañana [por ayer] la noticia de la muerte de José Luis Coll, antes de nada, me he acordado de su loro y de la delicadeza con que lo trataba. El loro no era el de Flaubert, ni decía blasfemias de marineros, pero era capaz de imitar con precisión la sirena de una ambulancia. Si vive habrá avisado al barrio con su voz carnosa de que ha muerto el bufón, con cuya calavera podrá un día hacerse el monólogo como se hizo con la de Yorick. El español que después de haberle visto al lado de Tip no sepa cómo se llena un vaso de agua es un gilipollas."

(...)

"Hoy ha pasado a la Historia el bufón del rey, el Buster Keaton de Cuenca."


RAÚL DEL POZO Y SABINA

Raúl siempre ha sido un gran admirador del cantautor Joaquín Sabina. En el año 1999, Del Pozo escribía cosas como estas:
"El mito de Sabina se inicia en los 60; lo detuvo su padre, que era de la madera. Salió de Ubeda cuando a los farmacéuticos aún se les llamaba licenciados, los trenes hacían largas paradas y se retransmitía por la radio el Santo Rosario. Lo conocí en Londres en el 74; pasaba el plato, pertencía a la Junta Democrática, militaba en el PCE, junto a Publio Mondéjar y otros exiliados. Los espantosos ingleses, que comen sin salsas y de pie, iban al restaurante donde cantaba y le escuchaban con indiferencia. Luego volvió y cantó como un Maikovski que no se hubiera saltado la tapa de los sesos. Pongamos que hablo de Madrid; Y nos dieron las diez. No a la OTAN. Contra la ley de extranjería. Mítines concierto de IU. Considera, irónicamente, que su propia vida es un utensilio al que hay que destruir con alcohol y drogas. Es el trovador no doblado, bohemio e irónico, andaluz exagerado que cuando no exagera miente. "

RAÚL DEL POZO CON FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS

En "La hora de Federico", Jiménez Losantos entrevista a un Raúl del Pozo, que a pesar de mostrarse ligeramente nervioso y con la boca seca, como siempre nos regala una serie de perlas periodísticas dignas de escucharse. Raúl aparece a partir del minuto 40.

RAÚL DEL POZO Y EL ZAPATERO DEL 2000

En Agosto del año 2000, Raúl del Pozo escribió una de sus columnas dedicada a un Zapatero recién elegido como Secretario General del PSOE. En aquel texto escribió cosas como éstas:
"En personaje de la Ilíada define a un jefe como alguien que dice cosas y lleva a cabo acciones en este orden. El castellano-leonés carece de la facundia bética, pero ya ha probado que es capaz de organizar acciones en el sentido de la innovación. Se ha reunido con el canciller Schröder en la corte de verano, y Schröder queda macarra a su lado. Luego, le ha preguntado a Aznar qué quería insinuar cuando dijo que ahora se lucha contra el terrorismo desde la democracia. Ha sido una pregunta de la edad de los «porqués», de esas impertinentes que suelen hacer los niños sobre los misterios tenebrosos de la familia."

"No alardea de rojo porque sabe que la diferencia entre centristas y socialdemócratas es de índole retórico-electoral. Felipe González le cree blando porque no dice, como él, que Mayor Oreja es Le Pen. Zapatero no olvida que la parquedad es la virtud de los fuertes. Lo aprendió de su antecesor, el capitán Lozano, fusilado en el 36 por las tropas franquistas."

"Aún ignoramos si Zapatero es o no un hombre-globo de aquellos que ascienden rápido en política, que sobrevuelan el palacio y, después, como el personaje de Larra, conforme se van elevando, se les ve pequeños como avellanas. "