domingo, 23 de diciembre de 2007

RAÚL DEL POZO Y SABINA

Raúl siempre ha sido un gran admirador del cantautor Joaquín Sabina. En el año 1999, Del Pozo escribía cosas como estas:
"El mito de Sabina se inicia en los 60; lo detuvo su padre, que era de la madera. Salió de Ubeda cuando a los farmacéuticos aún se les llamaba licenciados, los trenes hacían largas paradas y se retransmitía por la radio el Santo Rosario. Lo conocí en Londres en el 74; pasaba el plato, pertencía a la Junta Democrática, militaba en el PCE, junto a Publio Mondéjar y otros exiliados. Los espantosos ingleses, que comen sin salsas y de pie, iban al restaurante donde cantaba y le escuchaban con indiferencia. Luego volvió y cantó como un Maikovski que no se hubiera saltado la tapa de los sesos. Pongamos que hablo de Madrid; Y nos dieron las diez. No a la OTAN. Contra la ley de extranjería. Mítines concierto de IU. Considera, irónicamente, que su propia vida es un utensilio al que hay que destruir con alcohol y drogas. Es el trovador no doblado, bohemio e irónico, andaluz exagerado que cuando no exagera miente. "

No hay comentarios: